En cualquier empresa con volumen de operaciones, el proceso de conciliación de facturas y albaranes es uno de esos trabajos que «siempre se ha hecho así». Llega una factura, alguien la cruza manualmente con el albarán y el pedido, la introduce en el ERP y la archiva. Cuando todo cuadra, bien. Cuando no cuadra, empieza el verdadero problema. La conciliación manual conlleva riesgos importantes: error humano al introducir datos, dificultad para detectar fraudes, falta de trazabilidad y retrasos en los pagos que deterioran las relaciones con proveedores y debilitan la tesorería. El Grupo La Flauta lo sabía bien. Y decidió resolverlo de una vez.
El problema que todos conocen pero nadie resuelve
La conciliación de facturas contra pedido es el proceso de verificar y comparar facturas, órdenes de compra y albaranes para asegurar que la información sea precisa y coherente. Su correcta aplicación minimiza riesgos, facilita la detección de cobros indebidos, facturas duplicadas o errores en los importes, y contribuye a un mejor control del inventario. En teoría, todo esto es conocido. En la práctica, la mayoría de empresas medianas lo gestionan con una persona delante de dos pantallas, cruzando números a mano. El resultado inevitable son errores que se acumulan, cierres mensuales que se alargan y un equipo administrativo que pasa sus horas en tareas que no aportan valor. En el caso del Grupo La Flauta, los errores de conciliación eran un obstáculo real para su plan de crecimiento. No era un problema menor de administración: era un freno estructural.
Lo que cambió con la automatización
87 Solutions automatizó la lectura y el procesamiento de albaranes y facturas directamente en el ERP del Grupo La Flauta. El sistema coteja automáticamente cada factura con la orden de compra y el albarán correspondiente, elimina los errores manuales habituales y permite al equipo de administración centrarse en tareas de mayor valor. Las discrepancias se detectan en tiempo real y solo escalan a revisión humana cuando realmente hay una excepción que resolver. El resto del flujo es completamente automático. El resultado fue medible desde las primeras semanas: los errores de conciliación se redujeron a cero, y el equipo administrativo recuperó horas que antes se iban en revisiones y correcciones. Puedes ver más sobre cómo funciona este tipo de solución en nuestra página de sistema de gestión de documentos con IA. Emotion Energy
Un contexto normativo que ya no permite esperar
Hay otro factor que hace urgente este tipo de automatización. La mayoría de las empresas medianas españolas tiene un problema estructural en su facturación: facturas emitidas en Word o Excel, conciliaciones manuales entre el programa de facturación y la contabilidad, y una dependencia total de la gestoría para saber cuánto se ha facturado y cuánto está pendiente de cobro en tiempo real. En 2026, el control fiscal ya no empieza con una inspección presencial, sino con un cruce automático de datos. Pequeños descuadres en IVA o facturas mal documentadas pueden activar un requerimiento de la AEAT sin previo aviso. Automatizar la conciliación no es solo una mejora operativa. Es también una capa de protección frente a riesgos fiscales que antes pasaban desapercibidos.


